La economía española: luces y sombras que todos notamos (I)

En esta y en otra publicación queremos contar de forma sencilla cómo ha ido la economía real en España desde 2018 hasta hoy. En esta primera parte veremos una panorámica general, y en la siguiente hablaremos más concretamente de impuestos y temas fiscales.

¿Has oído que España va «como un cohete»? Lo dijo Pedro Sánchez y lo han repetido hasta la saciedad, y hay algo de verdad: el PIB (esa cifra gigante que mide toda la riqueza del país) creció un 2,9% en 2025, el mejor de la Unión Europea, mientras la media europea se quedó en 1,2%. Gracias al turismo, los fondos europeos y las exportaciones, la economía grande funciona bien. Pero en la calle, mucha gente no lo nota tanto. Vamos a explicarlo paso a paso, con palabras sencillas.

¿Por qué macro bien, pero micro mal? La paradoja española

El PIB sube, pero el PIB por persona está un 12% por debajo de la media europea. Hay más empleo, pero precario: sueldos bajos, media jornada forzada, contratos raros. España es sexta en UE en riesgo de pobreza y séptima en desigualdad.

En resumen: crecimiento que no llega a todos. España crece rápido post-COVID, sí, pero también fue la que más se hundió en 2020, -11%, de ahí que la gente note la precariedad, la subida de los precios y que las ayudas no cubren todo. El Gobierno propone metas -y no medios reales- contra la pobreza, pero hace falta que el «cohete» baje a tierra: mejores sueldos reales, vivienda barata y protección para niños. Si no, las cifras bonitas no pagan las facturas.

La inflación: la gran ladrona del bolsillo

La inflación en 2025 fue del 2,6% (2,8% en 2024). Por su parte, los sueldos subieron en 2024 entre un 3,8 y un 5% (salario medio 2.000 euros/mes), pero en realidad esa subida fue solo del  0,6-1% (578 euros extra al año). Para los hogares pobres, la inflación se comió el 89% de las subidas. Perdieron 1.410 euros de poder adquisitivo por no ajustar impuestos y cotizaciones. Alquileres, luz y comida subieron más, causando pobreza energética (p.ej. no poder calentar la casa) y problemas para llegar a fin de mes. Aunque el empleo ayudó, la inflación es regresiva: ataca más a los pobres.

La tasa AROPE: qué significa y por qué importa

Aquí viene lo clave para entender la pobreza. La tasa AROPE es un medidor sencillo: cuenta a quien está en:

  1. riesgo de pobreza (gana menos del 60% de la renta media, unos 644 euros al mes para una persona),
  2. privación material (no puede pagar facturas, vacaciones o carne dos veces por semana) o
  3. baja intensidad laboral (poco trabajo en casa).

En España, esa tasa en 2024 bajó al 25,8% (12,5 millones de personas), la cifra más baja en 10 años. ¡Bien! Pero hay trampa: la pobreza severa (vivir con 551 euros o menos, sin poder con imprevistos) subió al 8,4%, y la crónica (lleva años así) al 13,6% (6,7 millones). Para entender esto en su verdadera dimensión tengamos en cuenta estos datos clave:

    • Población total: unos 49,5 millones de habitantes (estimación para 2026).

    • Personas en pobreza crónica: cerca de 6,9 millones (14% de la población).

    • Población activa: alrededor de 25 millones (personas de 16 años o más que trabajan o buscan empleo).

El cálculo es simple: Si divides las 6,9 millones de personas pobres entre los 25 millones de población activa, supone un 28%. Esto significa que la pobreza crónica afecta a más de un cuarto de quienes están en el mercado laboral.  Los niños son los peores parados: un 34,6% en riesgo (2,3 millones), segundos en Europa.

De 2018 a 2024, la pobreza infantil bajó poquito, pero la severa subió al 14,1%. Familias monoparentales (50% en riesgo) y numerosas son las que más lo sufren.

¿Qué son la RMI y el IMV? Dos ayudas parecidas, pero no iguales

Primero, las ayudas para quien pasa apuros. La Renta Mínima de Inserción (RMI) es competencia de las comunidades autónomas. En Andalucía, por ejemplo, se dan unos 734 euros al mes a una persona sola (lo que pagan las pensiones básicas), más extras por hijos o familia, hasta 1.449 euros. 

Por su parte, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) es nacional, de la Seguridad Social: también unos 734 euros para uno solo, hasta 1.776 euros para madres solteras con cuatro hijos. En 2025, el IMV llegó a 800.000 hogares; la Seguridad Social destinó en 2025 un total aproximado de 5.800 a 6.300 millones de euros al Ingreso Mínimo Vital (IMV), agotando el presupuesto inicial de 4.124 millones y requiriendo ampliaciones por 2.208 millones adicionales. Esto refleja el crecimiento del 18,7% en prestaciones activas (hasta 799.553 hogares) y un aumento en beneficiarios (2,44 millones de personas), según publica la propia Seguridad Social

Por su parte, no existe una cifra oficial consolidada y pública del gasto total anual en Rentas Mínimas de Inserción (RMI) para 2025 en toda España, ya que, como decíamos, se gestionan por comunidades autónomas sin un presupuesto central unificado.

Basado en beneficiarios y cuantías medias de 2023-2024, el gasto total podría situarse entre 1.500 y 2.000 millones de euros anuales, aunque la implantación del IMV ha desplazado recursos. Las Comunidades líderes en gasto son: Comunidad Valenciana, País Vasco, Cataluña, Navarra y Canarias (80% de beneficiarios). 

Los fijos discontinuos: ese paro que no se ve

Los contratos fijos discontinuos (trabajas en temporadas, como en hoteles o colegios) sí tienen derecho al paro cuando no se le llama. Si cotizaste 360 días en 6 años, cobras en los meses parados. En 2025, hubo 570.000 prestaciones para ellos, el doble que antes. El paro oficial del SEPE es 2,41 millones, pero si sumas 840.000 fijos discontinuos inactivos, ¡sube a 3,2-3,8 millones reales! Es el «paro oculto» que maquilla las cifras.

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El presente contenido tiene carácter informativo y divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico o fiscal personalizado.