Hace unos días, una señora sostenía con vehemencia que la culpa de la crisis en Cuba es de Estados Unidos y de su famoso “bloqueo”. Sé por experiencia que discutir con un fanático es perder el tiempo: no busca la verdad, solo imponerse con su terquedad. Podría poner delante de esa señora todos los datos posibles y, aun así, su sectarismo ideológico le impediría reconocer hechos contrastados. Como decía aquel: “Vana es la porfía con el tartufo fanfarrón y torticero: su pecho avieso y pérfido no ansía la verdad, sino el aplauso de su engaño”. Pero, ya que me he tomado la molestia de buscar los datos, los dejo aquí.
¿Existe realmente el “bloqueo” americano?
La pregunta es buena y merece una respuesta igualmente sólida.
Sí, existe desde hace más de 60 años un embargo o sistema de sanciones económicas de Estados Unidos contra Cuba, al que en Cuba –y entre sus aduladores– se denomina habitualmente “bloqueo”. No se trata de un bloqueo militar permanente alrededor de la isla, sino de un entramado de leyes y regulaciones que restringen el comercio, las finanzas, las inversiones y, en parte, los viajes entre Estados Unidos y Cuba.
Subrayo este punto: estamos hablando de relaciones entre Estados Unidos y Cuba.
Aun así, el régimen cubano lo presenta como un bloqueo global porque muchas de esas medidas intentan dificultar también ciertas operaciones con terceros países. Un ejemplo es la Ley Helms‑Burton, que prevé sanciones para empresas de otros países que hagan determinados negocios con Cuba (si usan bienes expropiados a empresas norteamericanas); y, de nuevo, subrayo el matiz: “buscan” impedir, no siempre lo logran. Sirva como ejemplo las cadenas hoteleras españolas.
¿Cómo empezó todo?
Los primeros pasos se dieron en 1960, cuando el gobierno de Eisenhower redujo casi por completo las exportaciones estadounidenses a Cuba y congeló activos cubanos en Estados Unidos tras la ola de nacionalizaciones de empresas norteamericanas por el gobierno castrista. Más tarde, en 1962, John F. Kennedy formalizó un embargo total sobre el comercio y las transacciones financieras entre Estados Unidos y Cuba, (no el resto del mundo) que es la base del sistema que sigue vigente hoy.
Las razones iniciales del embargo en 1960‑1962 giraron en torno a tres elementos: la nacionalización sin compensación de propiedades estadounidenses, el alineamiento de Cuba con la Unión Soviética y la percepción de una amenaza comunista en el hemisferio.
- Desde 1959‑1960, el gobierno cubano comenzó a nacionalizar empresas extranjeras, la compañía eléctrica y numerosos ingenios azucareros, sin compensación.
- Cuba firmó entonces acuerdos comerciales con la URSS para venderle azúcar y recibir petróleo soviético. En junio de 1960, Eisenhower respondió reduciendo drásticamente (no anulando) la cuota de importación de azúcar cubano y negándose a exportar petróleo a la isla. Cuba contestó expropiando las refinerías de petróleo estadounidenses (Esso, Texaco, Shell) igualmente sin compensación.
- El 19 de octubre de 1960, Estados Unidos prohibió la mayoría de sus exportaciones a Cuba (con excepción de alimentos y medicinas), congeló activos cubanos y canceló por completo la cuota azucarera.
- Kennedy formalizó el embargo total el 3 de febrero de 1962 mediante la Orden Ejecutiva 3447, tras la invasión de Bahía de Cochinos y la declaración de Cuba como Estado socialista aliado de la URSS.
- En 1963 se reforzaron las sanciones: se consolidó el congelamiento de activos, se restringieron los viajes y se vetó ayuda a países que apoyaran a Cuba, encajando todo ello en normas como la Ley de Asistencia Extranjera de 1962 y las regulaciones del Tesoro bajo la Trading with the Enemy Act.
De los años 80 y 90 al siglo XXI
- En 1992, la Cuban Democracy Act (Ley Torricelli) prohibió el comercio con subsidiarias de empresas estadounidenses en terceros países y limitó las remesas.
- En 1996, la Ley Helms‑Burton endureció el régimen de sanciones, incluyendo la posibilidad de demandar a empresas que usaran propiedades expropiadas, con un marcado efecto extraterritorial.
En el siglo XXI, la línea general ha oscilado:
- Con Obama (2009‑2017) se relajaron algunas restricciones: reapertura de embajadas en 2015, cierta flexibilización de viajes, remesas y operaciones con emprendedores privados cubanos.
- Con Trump (2017‑2021) se revirtieron buena parte de esas aperturas con más de 200 medidas adicionales, limitación de remesas y cruceros, y la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Si uno se quita la venda ideológica, se aprecia que ese “bloqueo” de Estados Unidos se dirige fundamentalmente a empresas estadounidenses o a sus subsidiarias, no a las compañías del resto del mundo. Insisto de ejemplo, cadenas hoteleras.
¿Por qué, entonces, la situación de Cuba?
La caída de la URSS en 1991 fue un golpe devastador para la economía cubana. El castrismo había hecho depender el modelo casi por completo de la ayuda económica, el comercio y los subsidios energéticos soviéticos. Cuba perdió de la noche a la mañana entre el soporte de su comercio exterior: Moscú compraba su azúcar y le suministraba petróleo, maquinaria y alimentos a precios muy favorables.
El PIB se desplomó alrededor de un 30‑35% entre 1989 y 1993, con una escasez extrema de alimentos, medicinas, combustible y bienes básicos. A ese periodo se le llamó “Período Especial en Tiempo de Paz”: racionamiento severo, apagones prolongados, colapso industrial y del transporte, y una fuerte caída del nivel de vida.
Para poder seguir respirando, el régimen introdujo tímidas aperturas: cierta agricultura privada, impulso al turismo, legalización del dólar y pequeñas iniciativas privadas, siempre bajo un férreo control político. A pesar de la magnitud de la crisis, el sistema se mantuvo: el gobierno explotó el discurso del “bloqueo” de Estados Unidos y el miedo al colapso social para conservar el poder, mientras la población acumulaba años de penurias.
El fin del “socialismo real” obligó a La Habana a redefinir su modelo como un “socialismo a la cubana”, sin el paraguas militar y financiero de Moscú. La URSS representaba hasta el 80‑85% del comercio exterior cubano; su desaparición forzó a buscar nuevos socios y a abandonar el sueño de un bloque socialista cerrado.
Desde los años 90 y especialmente en el siglo XXI, Cuba ha diversificado sus relaciones hacia Europa (España, Alemania, Italia), América Latina (Venezuela, México, Brasil) y Asia (China), que se han convertido en socios comerciales de primer orden. Venezuela despuntó como aliado estratégico con el suministro de petróleo en condiciones preferenciales y programas de cooperación, mientras China aportó créditos, inversiones y flujo comercial.
Paralelamente, la isla reforzó su presencia en organismos multilaterales (ONU, CELAC, ALBA‑TCP) y convirtió la crítica al embargo estadounidense en pieza central de su discurso internacional, lo que le ha permitido conservar apoyos políticos en buena parte del Sur Global.
¿Puede entonces Cuba comerciar con otros países?
Sí. A pesar del «bloqueo» estadounidense, Cuba ha mantenido comercio activo con numerosos países durante todo este tiempo. El embargo no impide el comercio con terceros, aunque sus efectos extraterritoriales pueden complicar algunas operaciones.
Cuba mantiene exportaciones e importaciones con países como China, España, México, Brasil, Argelia, Indonesia, Singapur, Alemania y Rusia, entre otros. Sus principales exportaciones incluyen azúcar, níquel y servicios médicos; sus importaciones se concentran en petróleo, alimentos, maquinaria y tecnología.
Incluso con el embargo, Cuba ha comprado miles de millones de dólares en alimentos y productos agrícolas a Estados Unidos desde 2001, al amparo de excepciones humanitarias que exigen, eso sí, pagos en efectivo. El comercio con Estados Unidos representa una parte modesta del total cubano: una fracción de las importaciones (principalmente alimentos) y un porcentaje mínimo de las exportaciones.
Datos de importaciones y exportaciones
- Los principales socios comerciales de Cuba, sumando importaciones y exportaciones, son Venezuela, China, España, Canadá y México, según datos de comercio exterior.
- Si dejamos fuera las compras de alimentos a Estados Unidos, las importaciones procedentes de terceros países se sitúan en varios miles de millones de dólares anuales; en los últimos años, las importaciones totales han rondado del orden de los 8.000–9.800 millones de dólares, frente a unas exportaciones que oscilan entre 1.500 y 2.000 millones.
En el capítulo de exportaciones, China destaca con alrededor de 270 millones de dólares (níquel, azúcar, servicios médicos), seguida por España (en torno a 100 millones), Alemania, Macao y Suiza, mientras que otros destinos relevantes incluyen Canadá, Países Bajos, Singapur, Francia y Rusia, con un volumen total de aproximadamente 1.5‑2 mil millones de dólares anuales.
Por el lado de las importaciones, Venezuela, China y España superan o han superado los mil millones de dólares en diversos ejercicios, principalmente en suministros de petróleo, maquinaria y alimentos. Canadá, México y Brasil ocupan también posiciones destacadas en la lista de proveedores. Estados Unidos suele aparecer más abajo, en torno al 10.º‑15.º lugar, centrado casi exclusivamente en la venta de alimentos, mientras que Cuba importa en total entre 6.000 y 8.000 millones de dólares anuales.
Resumen
Dicho de otro modo: el embargo existe, pero no explica por sí solo el desastre económico de Cuba porque puede comerciar y de hecho lo hace con otros paise; la combinación de dependencia soviética, mala gestión interna y uso político permanente del “bloqueo” pesa bastante más que el relato cómodo de echarle toda la culpa al vecino del norte.
Fuentes consultadas
- World Bank – WITS, “Cuba datos comerciales básicos: valor más reciente”.
- OEC – “Cuba (CUB) Exportaciones, Importaciones y Socios”.
- OnCubaNews – “¿Cuáles son los principales socios económicos de Cuba?”.
- Política China – “China incrementa comercio con Cuba”.
- CubaNet – “¿Quiénes son los principales socios comerciales de Cuba?”.
- Periodismo de Barrio – “Importaciones cubanas: números rojos”.
- Diario de Cuba – “Más de 7.000 millones de dólares en alimentos: las compras del Gobierno de Cuba en EEUU desde 2001”.
- Trading Economics – “Cuba – Importaciones”.
- Trading Economics – “Cuba – Exportaciones”.
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