Y seguiremos igual el 3 de diciembre


10 de octubre de 2018

Porque nos gusta el morbo o porque no hay forma de parar los estómagos agradecidos. Sea por lo que sea, Andalucía, tras las elecciones del 02 de diciembre, mucho me temo, seguirá igual.

Nada importará que tras 36 años de gobierno socialista y con miles de millones de euros recibidos en planes de ayuda, la Comunidad más poblada de España siga en el furgón de cola de Europa en todas las estadísticas.

De hecho, pese a ese “sacar pecho” de la Junta-PSOE, lo cierto es que en el próximo marco de financiación con fondos de la UE (2021-2027), Andalucía vuelve a ser considerada en Europa, como ha estado desde 1986, “región en desarrollo”. Sólo entre 2015-2020 se la consideró “región en transición”. Se ve que eso no viene bien a la Junta/PSOE y hemos “conseguido” retroceder de nuevo al vagón de cola de Europa.

Y eso, cuando tenemos el tercer mayor PIB (producto interior bruto) de España, pero sin embargo la ratio per cápita es la antepenúltima del país con 18.470 euros (frente a los 33.809 de los madrileños), sólo “superados” por Melilla y Extremadura. Estamos más de un 25,2% por debajo de la media nacional. Cuando España, con los ajustes económicos exigidos por Europa, volvió a partidas con crecimiento, Andalucía no supo [¿no quiso?] crecer al mismo ritmo, y la brecha respecto a las medias española y europea, es aun más evidente.

Además, tenemos una tasa de paro del 23,10% (casi un 50% en los menores de 25 años) -de nuevo superados por Extremadura, Melilla y Ceuta- frente al 15,28% de España. Según la EPA, por población, uno de cada cuatro españoles sin empleo es andaluz. Pese a ello, la Junta se vanagloria de crear empleo ¿dónde? Quizá sea porque Andalucía es la Comunidad Autónoma con mayor número de funcionarios (del Estado, de la Comunidad, Ayuntamientos, etc..) de toda España con 550.000. Es decir, casi el 24% de los asalariados andaluces es funcionario. O lo que es lo mismo, uno de cada cuatro andaluces con empleo es funcionario.

Y es que, para mantenerse en el poder, el PSOE no ha dudado en hacer “planes de modernización” que en realidad han sido planes para pagar el voto, porque las prioridades de la Junta nunca han sido proyectos de desarrollo auténtico de la Comunidad, sino para mantener el status quo. Le es más ventajoso el voto cautivo vía ayudas y subsidios.

Así, según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 31% de los andaluces viven por debajo del umbral de la pobreza y el 55% de los hogares están en grave riesgo.

Pero lo dicho. Poco importarán los casos continuos de corrupción, los miles de millones de euros perdidos, desde los EREs y cursos de formación hasta la cocaína y los prostíbulos. Porque nos gusta el morbo o porque no hay forma de parar los estómagos agradecidos, Andalucía seguirá, para nuestra desgracia, igual.