¿Un Impuesto de Sucesiones como en Madrid?


03 de julio de 2017

Cuando en Andalucía se adquiere un bien por 250.000 euros se paga, si es un inmueble entre el 8% del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales si es de segunda transmisión o el 10% de IVA si es primera adquisición. Si no es un inmueble, y por ejemplo hablamos de unos muebles, se pagaría el 4% de Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o el 21% de IVA en caso de primera compra. Sin embargo, si heredo esos 250.000 euros en Andalucía, resulta que, sea lo que sea lo que adquiero, abono siempre el 21,1% de dicha suma y, en el caso de Sucesiones, siempre adquirimos en segunda transmisión.

Este cuadro explica cuánto se paga por comprar/heredar 250.000,00 €, insistimos, teniendo en cuenta que en sucesiones siempre hablamos de segunda transmisión:

  Compra vivienda 20.000,00 €   Compra muebles 10.000,00 €  
  Herencia vivienda 42.716,81 €   Herencia muebles 42.716,81 €  
  Diferencia 22.716,81 €   Diferencia 32.716,81 €  

Cuando recientes sentencias referidas a la Plusvalía Municipal, declaran la inconstitucionalidad de varios artículos de la Ley de Haciendas Locales en aras al efectivo cumplimiento del principio constitucional de capacidad económica, entiendo que ésta puede ser una vía para impugnar constitucionalmente no el Impuesto sobre Sucesiones en sí, sino las tarifas del mismo. La supresión del impuesto es algo que debe venir de la mano de los políticos de turno. En Andalucía, por ejemplo, por este impuesto se recaudó el año 2015 algo más de 365 millones de euros y unos 200 millones en 2016. ¿Una barbaridad? Depende de cómo se mire, pues sólo en los dos mayores casos de corrupción por cuantía económica en España (y quitando el caso Puyol), el caso ERE y el de los cursos de Formación, en Andalucía se defraudaron unos 4.000 millones de euros. O sea, que lo recaudado por el impuesto de sucesiones no llega en 2016 ni al 5% de lo defraudado. Quiero ello decir, que si realmente se han cortado esos grifos de despilfarro, el Impuesto de sucesiones no sería necesario porque esos 4.000 millones estarían en las arcas públicas.

Por ello digo que lo que podría ocurrir es, si un juez valiente –y no sólo que le guste salir en la prensa- se atreviera, podría plantear una cuestión de constitucionalidad cuando llegara a sus manos un procedimiento por sucesiones, para, al menos conseguir una reducción en la tarifa para que por heredar, no se pague más que por comprar, máxime cuando los causahabientes ya abonaron en su día los impuestos correspondientes a la compra.

Algunos defensores del Impuesto de Sucesiones alegan que es necesario para que paguen los que más tienen. Falsa demagogia. A nadie con “dos dedos de frente” se le escapa que precisamente, si hay quien puede montar estructuras financieras que conlleven el no pagar impuestos son precisamente los que tienen los recursos para ello.

La pregunta es ¿por qué Madrid tiene el impuesto de sucesiones más bajo y sin embargo recauda más -431 millones- por el mismo? La respuesta es sencilla: allí, aunque no lo parezca, todos los herederos directos también pagan (hijos, padres, adoptados), pero el 1%. Ello quiere decir que, aunque hereden 1.000 euros, pagarán 10 euros, y si heredan 250.000, pagarán 2.500. Al pagar todos, pero muchísimo menos, se recauda más.

Según la Junta de Andalucía, el 93% de los herederos no pagan el Impuesto sobre Sucesiones (en números 235.873 herederos no pagaron nada). Si esos 235.000 herederos que no pagaron, heredasen cada uno de media 106.000 € (lo que la Junta de Andalucía dice que es el valor medio de una vivienda en Andalucía), cada uno de ellos sólo pagaría 1.060 euros por el impuesto, pero la Junta recaudaría más de 249 millones de euros (a los que habría que sumar el 1% de ese 7% de herederos que sí pagaron).

Es decir, optando por la misma política sobre el Impuesto que tienen en la Comunidad de Madrid, la Junta recaudaría más de lo obtenido con el sistema actual que, recordemos, la propia Junta cifra en unos 200 millones en 2016.