Sobre la devolución de la prestación por maternidad


22 de noviembre de 2016

Se ha publicado, compartido y retwitteado hasta la saciedad el titular que decía «La Justicia obliga a Hacienda a devolver el IRPF de la prestación por maternidad» y rápidamente ha corrido como la pólvora dando todo el mundo por hecho que se puede pedir esa devolución y Hacienda, gentilmente, la concederá.
 
Nada más lejos de la realidad. La sentencia ha sido dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid sólo es aplicable al caso concreto, no crea jurisprudencia.
 
No obstante, los criterios mantenidos por el Tribunal, contrario al de la Agencia Tributaria que considera la prestación como rendimiento de trabajo sujeto al impuesto, pueden ser el comienzo para que, quien quiera, individualmente, puede reclamar que se le devuelva lo abonado por este concepto. Y será un procedimiento largo que para empezar no debe estar prescrito. Así, para empezar, sólo podrían empezar este procedimiento quienes cobraron la prestación por maternidad desde enero de 2012, para lo cual hay que presentar una rectificación de la declaración de la Renta del ejercicio que corresponda y solicitando lo abonado por la prestación de maternidad.
 
A partir de aquí la Agencia Tributaria tiene un plazo de seis meses para resolver la petición. Como el criterio de la Agencia Tributaria, como decíamos, es considerar la prestación por maternidad como rendimiento de trabajo sujeto al impuesto, desestimará la petición y dará plazo para que se presenten alegaciones que, como suele ser habitual, desestimarán igualmente dando paso a la presentación de una reclamación económico-administrativa en un mes. Y, cuidado, porque con la reforma de la LGT da ha dado un paso atrás, y permite exigir costas ante la inadmisión del recurso o reclamación, es decir, si el Tribunal Económico Administrativo Regional desestima la petición puede condenar en costas al contribuyente.
 
Si finalmente, el Tribunal Económico Administrativo Regional también desestima la petición, habría que presentar en el plazo de dos meses un recurso contencioso-administrativo, pero aquí, aparte de las posibles costas ya comentadas en el procedimiento económico-administrativo, hay que contar con los gastos que supone un procedimiento ya judicial, entre ellos los obligatorios abogado y procurador, por lo que, al final aun dándonos la razón, al no haber condena en costas (o siendo éstas mínimas para la administración) los costes del procedimiento no hagan “rentable” la interposición de esta vía.
 
Una última cosa: si ha sido madre en 2016 es necesario pagar IRPF por la prestación por maternidad porque, insistimos, es el criterio de la Agencia tributaria por lo que habría que declararla como renta del trabajo y después se inicia el proceso que hemos indicado.